Caldera de gasóleo de quince años: primero sube la factura, después llega Industria

La caldera lleva quince años en el mismo rincón de la nave. Arranca peor cada invierno, el gasóleo sube y el mantenimiento de la calefacción ya no es una avería suelta: es una partida fija. Y el mismo equipo calienta los vestuarios: al tercer turno, las duchas salen templadas porque el acumulador se queda corto.
Después llega la otra carta. Toda instalación térmica desde 5 kW se registra ante Industria; a partir de 70 kW deja de bastar la memoria técnica y hace falta proyecto firmado (RITE, RD 1027/2007, artículo 15.1). Y a los quince años toca la inspección completa. Si el expediente no aparece, el que responde eres tú.
Y hay algo que nadie te ha contado: cambiar ese sistema no es solo gasto. El ahorro verificado se convierte en Certificados de Ahorro Energético, que se venden. Parte de ese dinero es tuya.
Si hasta ahora has tratado la caldera como gasto inevitable, no es culpa tuya: quien te la revisa cada año no cobra por decirte que la cambies.
Cuéntanos qué caldera tienes y qué gastaste el invierno pasado