
Licencias y trámites: se atascan en la obra que nadie dirigió
El alquiler del local corre desde el día uno. El ayuntamiento te devuelve el expediente: falta el certificado de una instalación que nadie ha hecho todavía. En el papel estaba. En el local no.
Llamas a quien te tramitó los documentos y te dice que él presenta, no dirige obra. Llamas a quien hizo la obra y te dice que él no firma certificados. Y tú en medio, de recadero, con la persiana bajada y contando semanas.
Y vuelve a pasar. Segundo requerimiento. Y nadie te dice qué falta exactamente, porque nadie mira el expediente entero. La fecha de apertura que ya diste se te cae otra vez.
Queda la otra opción, la que te ronda: abrir igual y confiar en que nadie venga a mirar. Una inspección puede pararte la actividad con el negocio ya montado y la plantilla contratada.
No es culpa tuya: el papel y la obra los llevaban dos personas distintas. Quien tramita no puede cambiar la instalación, y quien la monta no puede firmar el expediente. El trámite sale adelante cuando lo que dice el proyecto y lo que hay dentro coinciden.