Solera de hormigón nave industrial: dimensionado, dirección de obra y una sola firma

Solera de hormigón para tu nave: dimensionada, dirigida y firmada por una sola ingeniería.

Hormigonado de soleras en nave industrial: técnico dirigiendo la obra sobre la losa recién vertida con juntas cortadas

Solera de hormigón de nave industrial: se decide antes de verter, no después

¿Sabes quién ha firmado el espesor y el armado de la solera que te han presupuestado? En la mayoría de presupuestos por metro cuadrado, nadie.

Por eso el suelo falla a los pocos meses: fisuras que cruzan el paño, juntas de retracción cortadas tarde o en el sitio equivocado, polvo cada vez que pasa una carretilla. Y cuando llamas, el del hormigón señala al que cortó las juntas y el que cortó señala al terreno.

La solera se decide sobre plano, antes de que llegue el camión. Ahí se fijan tres cosas:

  • Qué aguanta el terreno y qué subbase hay que compactar debajo del hormigón.
  • Qué espesor y qué armado pide la carga real: carretillas cargadas, estanterías, camiones que entran.
  • Dónde van las juntas de retracción y cuándo se cortan, con un despiece dibujado, no improvisado en obra.

Eso es dimensionar, y lo hace un técnico con el Código Estructural (RD 470/2021) delante para el hormigón. Sin ese paso previo, lo que compras es una descarga de hormigón.

Nosotros dimensionamos la solera, dirigimos el hormigonado y firmamos el resultado, de 10 m² a 5.000 m², sola o dentro de la urbanización completa de tu polígono.

Describe tu nave y te decimos qué solera lleva. O llama al 653 73 29 86.

Pavimento de hormigón para nave: solera nueva o rehacer la que ya falla

Dos situaciones, dos visitas distintas. O estrenas nave (o la amplías) y todavía no hay suelo, o tienes una solera que ya no aguanta las carretillas y hay que decidir si se sanea o se rehace.

Nave nueva o ampliación: la visita mira el terreno, la subbase y lo que va a entrar. Cuánto pesa la carretilla cargada, qué altura tienen las estanterías, si aparcan camiones dentro. De ahí salen espesor, armado y despiece de juntas.

Reparar la solera de una nave industrial que ya falla: la visita lee las fisuras. Dónde están, si siguen el trazado de las juntas, si el paño se mueve al pasar la carretilla. No todas las soleras dañadas se levantan enteras: muchas se sanean por zonas, y en la visita se decide qué paños entran y en qué orden.

El acabado se elige después de dimensionar. Una solera pulida para nave industrial aguanta mejor el desgaste y se limpia con menos esfuerzo; una fratasada sale más barata y basta en muchas naves. Lo que no cambia en ninguno de los dos casos es lo que va debajo.

Así dirigimos la obra: una ingeniería que dimensiona, coordina a la empresa que vierte y firma el resultado. Es el mismo modelo con el que dirigimos el asfaltado del Polígono Aurrera, en Trapagaran. Si el patio exterior también está deteriorado, eso va por otra vía: asfaltado de polígonos industriales.

Dinos en qué vía estás y qué entra en tu nave. Pide presupuesto de la solera de tu nave.

Cómo dirigimos el hormigonado de soleras: de la visita a la firma

  • Visita a la nave. Vemos el terreno, la subbase y qué carga va a entrar: carretillas, estanterías, camiones. Salimos con medidas, no con una estimación por teléfono.
  • Dimensionado y presupuesto. Fijamos espesor, armado y despiece de juntas según esa carga. El presupuesto va por partidas, para que puedas compararlo con otros.
  • Dirección del hormigonado. Coordinamos a la empresa que vierte, controlamos el hormigón que llega en cada albarán y vigilamos dónde y cuándo se cortan las juntas.
  • Entrega firmada. Repasamos contigo la solera acabada y entregamos la documentación firmada por técnico colegiado. Un único interlocutor de principio a fin.

Qué incluye hormigonar el suelo de tu nave: entregables y quién los firma

Un presupuesto por metro cuadrado te da una cifra y poco más. Estos son los entregables uno a uno, con su nombre, su destinatario y su firma.

Valoramos el terreno y la subbase, dimensionamos espesor, armado y despiece de juntas, y dirigimos el hormigonado. Todo llega firmado por técnico colegiado n.º 5046 del COIIB, así que sabes qué tienes bajo los pies.

A la empresa que vierte el hormigón la contratamos y la dirigimos nosotros: un solo contrato y un presupuesto único para ti. Controlamos lo que llega en cada camión y respondemos ante la propiedad.

Con esa documentación comparas presupuestos que por fin miden lo mismo y tienes a quién reclamar. En la tabla, qué hace variar plazo y precio de cada entregable. Pide el dimensionado de tu solera.

Qué entregamos Quién lo firma y a quién se entrega Qué hace variar el plazo y el precio
Valoración del terreno y de la subbase Informe de visita firmado por el técnico, para la propiedad o la promotora. El estado del terreno: relleno, humedad o restos de una solera anterior.
Dimensionado de la solera: espesor, armado y despiece de juntas Memoria y planos firmados por técnico colegiado, para la propiedad. La carga real que va a soportar y la superficie total a hormigonar.
Dirección de la obra durante el hormigonado Ingeniería DHR, que coordina a la empresa que vierte y responde ante la propiedad. Los accesos del camión, el número de paños y el acabado elegido.
Control del hormigón recibido en obra Registro de albaranes y de la resistencia pedida, firmado y entregado a la propiedad. El tipo de hormigón que exija el dimensionado y el número de camiones.
Documentación final firmada Técnico colegiado n.º 5046 del COIIB; se entrega a la propiedad al cerrar la obra. Los cambios pedidos durante la obra respecto al dimensionado inicial.

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Una sola firma para la solera: quién responde si se fisura

¿A quién llamas cuando aparece la primera fisura? Si contrataste el hormigón por un lado y el corte de juntas por otro, llamas a dos empresas y cada una mira a la otra.

Aquí firma uno solo. El mismo técnico colegiado n.º 5046 del COIIB que dimensiona la solera dirige el hormigonado y responde del conjunto. Dirigimos obra en toda España: ya la hemos dirigido en Bizkaia, Torrelavega, Álava, Madrid y Sevilla.

Y todo queda por escrito: memoria, planos y registro de albaranes con nombre y firma. Si un día alguien pregunta por qué tu solera lleva ese espesor y esas juntas, la respuesta está archivada.

No prometemos un hormigón que no retraiga. Prometemos que alguien ha decidido espesor, juntas y subbase, y lo ha firmado. Dinos qué carga entra en tu nave o llama al 653 73 29 86.

Solucionamos tus dudas

Dos presupuestos por metro cuadrado casi nunca miden lo mismo: uno incluye la subbase y el corte de juntas, otro solo la descarga del hormigón. Por eso no damos una cifra cerrada por m² sin ver la nave. Lo que mueve el precio: la superficie, el espesor y el armado que exige la carga real. También el estado del terreno y de la subbase, el acabado, los accesos del camión y el despiece de juntas. Dinos la superficie aproximada, qué carretillas y estanterías entran, si pasan camiones dentro y cómo está hoy el suelo. Con esos datos dimensionamos la solera y te pasamos un presupuesto por partidas, sin sorpresas.

Lo que ya sabes tú es la mitad de la respuesta: qué carretilla entra, cuánto pesa cargada, qué altura tienen las estanterías y si dentro de la nave aparcan camiones. La otra mitad está bajo el suelo: qué aguanta el terreno y qué subbase se compacta debajo. De esas dos cosas salen el espesor y el armado, y por eso ningún profesional serio te da centímetros por teléfono. Lo fija un técnico y queda firmado, con el Código Estructural (RD 470/2021) como referencia para el hormigón. Pásanos esos datos y lo dimensionamos con nombre y firma.

El hormigón retrae al fraguar y al secar, y ese movimiento tiene que salir por algún sitio. Si no sale por una junta, sale por una grieta en mitad del paño. Por eso las fisuras suelen venir de cuatro sitios: un despiece de juntas mal pensado, un corte hecho demasiado tarde, un curado descuidado los primeros días o una subbase blanda o mal compactada. No existe la solera que nunca se fisura. Sí existe la solera dimensionada, con las juntas decididas sobre plano y cortadas a tiempo. Y si la tuya ya está fisurada, reparar la solera de una nave industrial empieza por leer las grietas: no siempre hay que levantar el paño.

Desde 10 m². Dimensionamos y dirigimos soleras de 10 m² a 5.000 m², y no tenemos un límite máximo declarado: si tu nave pide más superficie, lo hablamos. El tamaño no cambia si la solera se hace bien, cambia cómo se organiza la obra. En una solera pequeña el despiece de juntas es sencillo y hay pocos paños que coordinar. En una grande hay que dividir en paños, ordenar el orden de vertido, calcular los accesos del camión y programar los cortes de junta para que no se acumulen. El dimensionado y la firma son los mismos en los dos casos.