
Red de saneamiento separativa en tu nave: cuándo te piden separar pluviales y fecales
Llega el escrito del ayuntamiento, o del gestor de la red, y pide separar pluviales y fecales. Buscas los planos de la nave y no aparecen. El encargado señala una arqueta del patio y dice que por ahí sale todo.
La red la heredaste con el pabellón. Después creció sola: un aseo nuevo, un vestuario, otra cubierta, el desagüe de la zona de lavado pinchado al colector más cercano. Hoy va todo junto y nadie sabe por dónde.
Lo primero que hace falta no es una tubería: es el plano del trazado real, el punto por donde acometes y un proyecto firmado. El CTE DB-HS 5 es el marco técnico de la evacuación de aguas del edificio, pero el trazado de tu parcela lo tiene que dibujar alguien. Mientras no lo conozcas, no puedes contestar al requerimiento ni comparar un presupuesto con otro.
Red de pluviales y fecales sin separar: lo que puede frenarte la licencia y el vertido
Una red mezclada puede frenarte en dos ventanillas a la vez: la licencia de actividad de la nave y el permiso de vertido. Para informar hacen falta el trazado y el punto de conexión, y con la red mezclada nadie sabe dibujarlos.
Antes de mover una excavadora hay que saber qué agua va por cada red:
- Pluviales: agua de lluvia de cubiertas y drenaje de viales, patios y superficies descubiertas.
- Fecales: aseos, vestuarios, office y cualquier agua residual de la actividad.
- Aguas con hidrocarburos: zonas de lavado, talleres y aparcamiento, donde el agua arrastra grasas y combustible.
Esa tercera agua suele pasar por un separador de hidrocarburos antes de juntarse con el resto. Si hoy va directa al mismo tubo que las fecales, conviene resolverlo antes de pedir el vertido.
Y la red, por bien resuelta que esté, no legaliza el vertido. El texto refundido de la Ley de Aguas prohíbe en su artículo 100.1 verter al dominio público hidráulico sin autorización previa. Sin autorización de vertido no hay instalación legal.
No es culpa tuya: los planos no existen, la red la fue pinchando otro y nadie te explicó qué salía por dónde. Todo eso se levanta, se ordena y se documenta. Empieza por saber adónde va tu agua.