Asfaltado de Polígonos Industriales

Firme, pintura de plazas y señalítica de tu parcela en un solo encargo, sin parar la actividad de la nave.

Asfaltado de polígonos industriales terminado: vial de acceso y patio recién asfaltados con plazas ya pintadas

Grietas, baches y charcos: cuándo pavimentar el exterior de la nave deja de esperar

Siete y media de la mañana. El camión de reparto entra por el acceso y da un tumbo en el mismo bache de siempre. La carretilla lo esquiva por fuera. Llovió el martes y el charco sigue ahí.

Ese bache lleva dos años creciendo. Primero fue una grieta fina. Luego se soltó el borde, el agua entró debajo y el firme cedió por donde no se ve. Cada camión que pasa lo abre un poco más.

Y ya te cuesta dinero: palés que llegan tocados, ruedas de carretilla que duran la mitad, un cliente aparcando en el charco justo el día de la visita.

No es un tema estético. El Real Decreto 486/1997, de lugares de trabajo, alcanza a las áreas del centro de trabajo estén edificadas o no (art. 2.1): el patio y los viales por los que circulan tus trabajadores cada día. Su Anexo I, apartado A.3, exige que esos suelos sean fijos, estables y sin irregularidades ni pendientes peligrosas. Un pavimento hundido en esa zona es responsabilidad tuya, no del transportista que pasa por encima. Si alguien se cae ahí es accidente de trabajo. Y la falta de esa medida de seguridad puede acabar en un recargo de entre el 30 % y el 50 % de las prestaciones, a cargo de la empresa y sin que lo cubra ningún seguro (art. 164 LGSS).

El firme deja de poder esperar cuando aparece cualquiera de estas señales:

  • Agua parada horas después de llover: señal de que la pendiente o el drenaje no funcionan.
  • Hundimientos en el paso de camiones: la base ya no aguanta la carga, y bachear encima solo compra unos meses.
  • Grietas en malla, tipo piel de cocodrilo: el firme está agotado en toda su sección, hasta la base.
  • Plazas y viales sin marcar: maniobras a ojo entre carretillas, camiones y coches del personal.

La última no se arregla con masa caliente: pide señalítica y pintado de plazas. Y si la zona soporta cargas fijas o giros repetidos en el mismo punto, a veces la respuesta correcta es hormigonado de soleras, no asfalto.

No es culpa tuya que siga ahí. Pedir tres presupuestos a tres gremios distintos, y que ninguno responda del conjunto, cansa a cualquiera. Se puede encargar de otra forma.

Asfaltado de polígonos industriales: suelto o dentro de la urbanización

Hay dos formas de encargarlo, y conviene elegir antes de pedir precio. La primera es el asfaltado suelto: renuevas el firme que ya tienes, con el mismo reparto de siempre.

Ese encargo vale cuando el trazado funciona y lo único agotado es el pavimento. Fresado, base y nueva capa de rodadura sobre la distribución actual. Obra corta, por zonas, con la nave trabajando.

La segunda entra cuando el problema es cómo está repartido el suelo: plazas mal dimensionadas, camiones que no giran, agua que baja al sitio equivocado. Ahí hablamos de urbanización completa de tu polígono, con parcelas, viales, pintura, señalítica y radares donde hagan falta.

En los dos casos firma la misma ingeniería y responde un solo interlocutor: así se dirigió el asfaltado del Polígono Aurrera, en Trapagaran. Cuéntanos cómo está hoy tu parcela y te decimos cuál de los dos casos es el tuyo.

Cómo dirigimos el asfaltado de tu parcela industrial sin parar la nave

  • Visita y valoración del firme. Miramos grietas, pendientes y por dónde entra el tráfico pesado. Sales sabiendo si falla la capa o falla la base.
  • Proyecto y reparto de la parcela. Definimos secciones de firme, drenaje, plazas y viales. Si hace falta proyecto firmado o permiso, lo preparamos nosotros.
  • Obra por fases, con la nave en marcha. Dirigimos y coordinamos por zonas, con calendario pactado: primero el patio, después el acceso.
  • Pintura, señalítica y entrega. Marcado de plazas y viales, señales colocadas y documentación final de obra. Cierras el encargo con planos, no con una factura suelta.

Qué incluye el asfaltado de tu nave industrial

¿Qué estás comparando cuando te llegan tres ofertas de asfaltado? Una cotiza toneladas de aglomerado. Otra, metros de pintura. Ninguna te dice cómo queda tu parcela el lunes siguiente.

Aquí el encargo se cierra por entregables: firme dimensionado para el tráfico real que entra, reparto de plazas de parking, pintura y señalítica vial. Un presupuesto y un responsable.

Las capas y el espesor los fija el PG-3, el pliego de obra pública para mezclas bituminosas. Nadie los calcula mirando el firme viejo. Sabes por qué pagas cada centímetro.

Y si tu ayuntamiento pide comunicación previa o licencia de obra, o el vial común necesita el visto bueno de la entidad de conservación, el expediente lo llevamos nosotros. Pide el presupuesto de asfaltado de tu parcela.

QUÉ entregamos ANTE QUIÉN queda registrado QUÉ hace variar el plazo
Firme asfaltado: fresado, base y capa de rodadura Propiedad, en la documentación final de obra con secciones y espesores El estado real de la base bajo el pavimento viejo
Drenaje y pendientes de la parcela Propiedad y, si el agua sale a vial común, entidad de conservación del polígono Si hay que rehacer rasantes o añadir sumideros
Dimensionado y reparto de plazas de parking y viales Ayuntamiento, cuando el reparto entra en un expediente de obra o licencia El informe del técnico municipal sobre el trazado
Pintura de plazas y marcas viales Propiedad, en el plano de señalización entregado La meteorología: la pintura pide firme seco
Señalítica vertical y radares donde se pidan Propiedad y entidad de conservación, si afecta a viales comunes El plazo de suministro de las señales y los equipos

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Qué aporta una ingeniería frente a una empresa de asfaltado de polígonos

Una empresa de asfaltado pone la mezcla y se va. Bien puesta, además. Lo que no hace es dimensionar el reparto de la parcela ni resolver el drenaje. Tampoco firma el proyecto cuando el ayuntamiento lo pide.

Aquí el proyecto lo firma un ingeniero colegiado nº 5046 del COIIB, y es el mismo que dirige la obra y coordina a las empresas que la ejecutan. Un interlocutor para el firme, la pintura y el papel.

Ingeniería DHR S.L. trabaja desde Bilbao con ámbito nacional, con obra entregada en Bizkaia, Cantabria, Álava, Madrid y Sevilla. Tu polígono no tiene que estar en Bizkaia para que vayamos a verlo.

Y no lo contamos en abstracto: mira el asfaltado del Polígono Aurrera, en Trapagaran, esta misma obra ya entregada y documentada. Llámanos al 653 73 29 86 o concierta la visita técnica a tu parcela.

Solucionamos tus dudas

No hay un plazo fijo que valga para todas las naves, y quien te da uno por teléfono no ha visto la tuya. Lo que marca la vida del firme es el tráfico que entra: no envejece igual el patio de un almacén con dos furgonetas al día que el de una plataforma con tráileres cada hora. Pesan también el drenaje, la calidad de la base original y los parches que se hayan ido bacheando encima. Por eso no miramos el calendario, miramos el firme. Grietas en malla, hundimientos en la zona de giro y agua que se queda parada son las tres señales que mandan, y cualquiera de ellas adelanta la reforma.

No damos un precio por metro cuadrado cerrado, porque ese metro no es lo que decide el coste. Lo que mueve el presupuesto es el espesor y la sección de firme que pide tu tráfico real, el estado de lo que hay debajo, si hay que fresar y retirar el pavimento anterior, si el drenaje obliga a rehacer pendientes y la superficie total: a más metros seguidos, menos cuesta cada uno. La pintura de plazas y la señalítica se cotizan aparte, por unidad. Medimos en tu parcela y presupuestamos sobre tu firme, no sobre una media de sector. Desconfía de quien te dé un número sin haber pisado el patio.

Depende del uso, no de cuál es mejor en abstracto. El asfalto se pone rápido, admite tráfico enseguida y funciona en accesos, viales y zonas de rodadura, donde los camiones pasan pero no se quedan. El hormigón aguanta mejor la carga fija y puntual: apoyos de estanterías, patas de contenedor, giros repetidos de carretilla en el mismo punto, zonas con derrames de aceite o combustible. En muchas parcelas la respuesta es mixta: asfalto en el vial de entrada y solera de hormigón en la zona de maniobra y carga. Se decide en la visita, mirando por dónde pasa cada peso y cuánto tiempo se queda parado encima.

Responde quien firma. En un encargo llave en mano hay un solo contrato. El proyecto, la dirección de obra y la coordinación de las empresas que la ejecutan quedan bajo una misma ingeniería. El plazo de garantía del firme se fija por escrito en ese contrato, no de palabra. Si el firme cede dentro de ese plazo, quien reclama a la empresa que puso la mezcla somos nosotros, no tú. Lo que lo hace exigible es la documentación final de obra, donde quedan las secciones, los espesores y los materiales realmente puestos. Pídela siempre: sin ese papel no hay nada que reclamar.