
Haz la obra civil de tu nave a trozos y la pagarás dos veces
El patio quedó asfaltado el viernes. El lunes vuelve la máquina a abrirlo de punta a punta, porque la tubería que iba debajo no la encadenó nadie. Dos facturas para el mismo metro de parcela, y el camión del jueves entrando por donde puede.
Pasa siempre igual. Cada trabajo se contrata por su lado, cada uno hace bien lo suyo y nadie mira el conjunto. Cuando la obra civil se parte en trozos, el orden lo marca la agenda del que puede venir antes, no el proyecto.
Y los permisos van por detrás. Si el que toca no está pedido cuando la obra llega a ese punto, todo se para con la zanja abierta: camiones fuera, muelle bloqueado y producción a medio gas.
No es culpa tuya: nadie tenía el conjunto. Te vendieron metros, no una secuencia. Un proyecto firmado encadena los trabajos y pone cada permiso antes de que haga falta. Pasa igual con la licencia de actividad de la nave: o se pide a tiempo, o para la obra.